lunes, 11 de febrero de 2008

SI puedo, bajo... ¡qué le voy a hacer!...

La "ley del mínimo esfuerzo" ya no compensa al pescador de caña. Sí que puede permitir pasar una jornada agradable, y en buena compañía; a lo sumo, permitirá, aplicando una técnica apropiada y de manera correcta, pescar algún pez.
Siempre me ha dado vueltas la cabeza con este tema. Cuando empezaba a pescar sargos, lo importante era la técnica, el "cómo", pues el porqué estaba ya resuelto en un ferviente apasionado a la pesca desde la tierna infancia. También me inquietaba el cuándo...y poco a poco me di cuenta que el éxito (tomado como la posibilidad creciente de pescar peces) respondía a una ecuación que mezclaba, en siniestra combinación de fórmulas, todos esos -y más- aspectos.
Ya pescaba sargos en los años 80, pues eran abundantes aquí y allá sin más que yendo a las puestas más tradicionales. Un día conocí a José María y mi rumbo cambió, dio un giro que ha seguido conmigo (quizá, en el fondo, ya lo tenía dentro, a punto de explotar...). Veía como yo, quedándome en la puesta más fácil de acceso, pese a contar con buenos mares, aguas perfectas...pues era incapaz de conseguir esas capturas...
Asumí, para lo bueno y lo malo, un comportamiento que ahora mantengo, pese al cansancio y la edad...
Lo común es llegar a una puesta, de esas que frecuentamos; bajar, sin más, e intentar pescar sargos (pongo esta técnica como ejemplo)...Llegamos, descargamos mochila, aparejos y engodo, en su caso; luego calamos, sin más...de repente pescamos una sargo..."bien, esto marcha.." nos decimos; de repente también, dejan de picar...y tenemos la duda de permancer a la espera que vuelvan , que retornen y piquen de nuevo...vano intento, salvo ocasiones ciertamente extrañas.
Un alzar la vista, allá a unos treinta metros, a ese saliente...¡joer, qué mar más cojonudo hay allí...! reflexión que todo pescador de sargos puede hacerse, en ese momento; pero que queda cubierta por el status cuo actual, esto es, empecinarse aquí, pues viene la segunda reflexión: "vaya, y ahora quién sube y busca la bajada a ese sitio, tal vez ni haya bajada, todo lleno de tojos...! mejor quedo aquí y ¡Dios dirá...!
Es una buena opción, segura y bien meditada; pero es la errónea, desde mi punto de vista.
La pesca puede convertirse en sacrificio, podemos ir hasta donde queramos, es voluntad propia. Por ello, me libro, amigos, de aconsejaros nada al respecto, mostrando sólo mi experiencia personal (plagada de toxadas, de caídas y de momentos ciertamente premurosos...). Pero es lo que hago: buscar la bajada a la otra puesta, bregar por aquí y por allá, hasta encontrar el "modus operandi" la vía que lleve a ese puntal...
Y os puedo asegurar que este procedimiento nunca me ha fallado, es la esencia de la pesca desde costa, al menos según mi discutible modo de ver las cosas...
Una cuerda, una pica, un martillo...elementos que pueden contribuir a dar una fijación en un despeñadero de esos asidos con prao marino. No hace falta llegar a arneses, ni a posiciones funánbulescas, pues os puedo asegurar (al menos en la costa que conozco) que el mayor porcentaje de puestas ( de las buenas) se consigue un acceso sin recurrir a esos medios tan especializados.
POr ejemplo, vemos un saliente. Nos asomamos, apartando tojos. Cuidado pisar con precaución hasta el borde. Siempre es lo difícil y muchas veces el momoento en que se renuncia a seguir; pero es funadamental: comprobar con tiempo las posibilidades, que seguro hay...Hay que analizar , cabalmente, cómo es la bajada, si hay agarres, si el prado es firme ( en Galicia es típico esta configuración, praos adheridos al vacío, pero con buen agarre)...luego, computar la manera de hacer efectiva la aproximación.
Más adelante os pondré un video. Se trata de la última puesta a la que he dedicado tiempo. LA veía desde un ángulo cerrado, desde un puntal; estaba absolutamente cerrada, llena de tojos en un tramo de unos 400 metros. Dediqué una tarde (sábado) a dar el paso. Luego, el domingo, afiné al límite, me asomé al vacío y vi que era un desplome de unos 6 metros hacia una llastra...la forma de acceder a una puesta que calaba desde el otro lado, pero desde alto. PLanté una pica, lancé la cuerda y me vi abajo...feliz y animoso...¿será una locura...?



Cuando se trata de pedreros recónditos y alejados, más que pericia hace falta resistencia. El inconmensurable pedrero de "pescadoira" requiere másde una hora de bajada (lo de la subida, casi que mejor no saberlo...). LUego, abajo, hay múltiples posibilidades...

Esta es la subida de choureo, las "escaleras"

Típico resbalón, fácil de seguir, usando cuerda.

UN buen nudo y una pica resistente y clavada con contumacia.


Calaando desde acantilados muy altos excavados a pico la única forma es levantar los peces a base de carrete o tirando del hilo. No obstante, se localizan puestas muy buenas.

¿Merece la pena...? para mí, sí, un rotundo SÍ...

10 comentarios:

tpsk dijo...

El esfuerzo, siempre el esfuerzo, estoy al igual que tu convencido que en esta nuestra maravillosa y agreste costa no hay buena pesca sin esfuerzo, salvo en contadas ocasiones.
Este finde me toco bregar mucho. Después de la primera subida por cantil en punta Mixirica pensé que no podría mas en todo el día (jodio fumeque) pero no, seguí bregando y me hice otras dos baja-sube cotolla-cantil, y cuando llegé al coche casi a la puesta de sol yo sólo con un único sargo en mi mochila, me pregunté ¿estaré loco?, y al volver a mirar el paisaje y la puesta de sol me dije ... bendita locura.

Un saludo

Luis Trapiello dijo...

Estoy de acuerdo Carlos... merecen la pena las palizas que nos damos y los riesgos, bien calculados, por esas bajadas y vericuetos. Hoy por hoy, sobre todo en Asturias, que es lo que conozco de a diario, hay que sudar tinta para dar con una buena calada y aún así igual hay que moverse a las primeras de cambio. Es muy duro, pero esta afición cada día va más unida al montañismo; lástima no volvieran los veinte años...

Víctor dijo...

Impresionante Sargoloco, vaya pasada, no dejas de sorprender. Yo creo que soy de los cómodos y últimamente hay una postura a la derecha del Rostro que contribuye a mi vagancia, pues después de las pateadas por Touriñán para nada -al que mi compalero y yo ya hemos bautizado como cabo Capote- llegas allí te bajas del coche y pillas un par de lobas, además es uno de los mejores sitios que conozco para paseantes. Un saludo, sois fabulosos.

sargoloco dijo...

HAgo ejercicio, satisfago una "llamada interior", me curo de lo frustrante, de tanta decepción..."pilas" nuevas, una recarga que da luz a un nuevo e ilusionante día.

Y eso es la pesca para mí, donde el objeto directo no es el pez, vamos, en el aspecto físico..es algo que va mucho más allá y veo que lo compartís, queridos amigos.

Gorka García Laza dijo...

Realmente hay poca gente con esta capacidad de sacrificio, entre los q me incluyo, en lo q se denomina de forma superficial "afición". Dia a dia me sorprendeis gratamente con vuestros relatos, de lo tuyo Carlos algo ya sabia, pero ahi están el Toño, Antonio Simoes... etc, veo q hay unos cuantos más saludables enfermos. Y aunq a veces nos arriesguemos más de lo normal, q le vamos a hacer! si y solo si merece la pena.

Pd: cuidadin q en casa parienta y familia sepan, pero maquillado, la realidad del asunto so pena de cadena perpetua y pa evitar preocupación innecesaria, no es fácil entenderlo.

Seguid asi amigos.

Ramón Montenegro dijo...

Carlos: te vas descubriendo...No sabía que pescabas con prismáticos y que desescamabas los sargos y el fluorocarbono por los cantiles. Joder! que alimento estás hecho. Saludos

manu dijo...

estoy contigo carlos....
es algo mas de lo que puedes o no pescar.
es el echo de buscar ese sitio nuevo, desconocido,no frecuentado o poco frecuentado..alli donde sueñas q los sargos no estan fartucos de ver boyas y oler mazizo...es una busqueda q nunca acaba..

ultimamente estoy quizas demasiado obsesionado con el tema ...de las puestas machacadas y mazizadas...mucho pescador tirando paletadas y paletadas..
intento pescar donde la gente dice q no bajaria ni loca ...epro incluso asi muchas veces la recompensa no merece lo q espones..
un saludo

sargoloco dijo...

Es cierto Manu, y además, hay que cambiar el "chip", como buscar a bajamar, en putas y salientes o en las sierras a los laos de las playas de regodón...así llevo epscando estos años en ASturias, pues las puestas tradicionales ni fu ni fa, por desgracia demasiado "tocadas" (aunque pueden dar alguna sorpresa).

Manolito dijo...

Joer Carlos, a tí te va más el alpinismo que la pesca ... ;)

El día que me diste una vuelta por los cantiles, se me pusieron de corbata sólo de verte andar por los bordes.

Y mientras, yo iba estilo lagartija, agarrándome con las cuatro patas.
Ahora ya sé para qué usan la cola las jodías

Como se entere la parienta de que he ido a las cabras, me ata al sofá (o me sube el capital del seguro de vida LOL)

ogoño dijo...

Esta claro que las puestas menos frecuentadas son las que mas pesca nos depararan, pero, que pereza muchas veces el moverte de sitio!!!!

Ultimamente me muevo mas que antes, mirando tres-cuatro puestas diferentes, separadas entre ellas por kilometros, y lo que a veces va a parecer un bolo lo resuelves en la siguiente puesta.