domingo, 29 de junio de 2008

Pudimos...

Era para pensarlo, por el temporal de nordés, tremendo, y además con mar de fondo de noroeste...lo peor de lo peor...y encima queríamos bajar a las gabeiras y bajamos hacia el chicho, zona que ya se auguró que tiraría mar de más...y así fue, pero en las quedadas dejaba calar y lo hicimos...pero tampoco contábamos con la ausencia de peces, algo poco habitual pero que se da en estos parajes de ensueño. Unos pocos sargos que alegraron una jornada donde imperó, una vez mas, el asombro ante semejante panorama pétreo y e compartir unas horas con Arango y Lalo.



video


Hoy domingo casi no me levanto...y es que alternar en el bar trae esas consecuencias. Y también que hubiera perdido de disfrutar, junto a mi gran compañero Pepe, de este peleón roballo, que cayó frente a un feed shallow librea sardina, por la zona de Cadavedo.

La foto es el farallón de Campiecho, un lugar emblemático y fabuloso.







NOs vemos


Y...¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡PUDIMOS!!!
CON LOS TEUTONES...CON DOS PARES DE...

jueves, 26 de junio de 2008

MI amigo Martín saca su genio a relucir...


Martín, mi joven compañero coruñés de pescatas puede ir poco este año, lamentablemente. Pero es buena noticia para sargos y lubinas que se libran del talento de este joven pescador y mejor persona y compañero.

UN abrazo, martín y nos vemos espero pronto, amigo


¡Ah!..pescó con chipirón, de noche y la roballiza mayor pesó 2,7 kilos.



¿TENDRE QUE DEDICARME A LA FOTOGRAFIA?





Perdón, es la primera vez que publico y antes no me entraron las fotos.

¿TENDRE QUE DEDICARME A LA FOTOGRAFIA?

El lunes y martes pasado hemos ido mi amigo César Lebrato y yo a la zona de Valdoviño, con la intención de pasar dos noches pescando a fondo en la playa que tuviera mejores condiciones y de rapalear en otros momentos del día.
Esta vez no llevamos las cañas de boya, para todo no nos lo daba el día y preferimos centrarnos en la pesca nocturna.
La predicción para la noche del lunes era de claros y nubes, ola de 1,5 m., tp 8 y buena temperatura.
Para la del martes, nubes al 80%, ola de 2 m. (se iba a meter la mar) tp 11 y 17 º.
Pero las predicciones fallaron las dos noches y la mar siguió quedada, llevabamos de cebo sardina en salmuera, americana, tita y cogimos un poco de atómica.
El primer día nos decidimos por Ponzos, podeis ver que rompia algo pero era de mentira, había ocle, mucha corriente y aunque cuando llegamos estabamos solos, se llegaron a juntar ¡16 cañas!
Pensamos que debia haber una sonada o algo parecido, aunque Juan, un conocido de fiar que tenemos en la zona y al que llamamos de vez en cuando para que nos cuente como está el tema, nos dijo que se llevaban sin pescar lubinas entre un mes y mes y medio, que habían sido buenos el mes de marzo y abril, que había muchos xargos, pero nada de lubina.
Sobre las doce o doce y media, el personal empezó a desfilar y a los que pasaron por nuestro puesto les preguntamos y no llevaban nada, se quejaron de que había un parón desde hace tiempo y de poca mar.
A eso de las dos y despues de movernos para evitar el ocle, que seguimos encontrando en todos los puntos que estuvimos, cuando ya estabamos a punto de marchar a otro lado, César sacó una de sobre el kg., pensamos que podia ser bueno el repunte de la bajamar y aguantamos.
Dos horas despues, seguiamos sin haber sentido nada, fue la del empalme, que sirvió para que perdieramos la sesión.
No sacamos nada, pero tal y como se movia la mar, algo podía haber dado, aunque por momentos había rocio y frio y cuando se cubría el cielo, calor y podiamos estar en manga corta.
Nos fuimos a rapalear el alba, aunque César prefirió seguir tirando a fondo por ver si en la hora bruja se colgaba alguna. Yo empecé a tirar cuando aún no se veia y antes de amanecer había prendido dos kileras con un Duo 175 blanco y con los ojos rojos (no sé la referencia) que puse en tierra. Me las prometía muy felices pero no prendí ninguna más, aunque con la claridad me entró otra a un paseante y otra más vino a verme el careto hasta debajo de mis pies y me enseñó el dedo corazón tieso. Sobre las 7 (ya había hasta sol) me atacó a un Gunnis de 10 cm., ghost minnow una preciosidad que podía haberme hecho feliz, le calculo sobre 3 kg., subió con lentitud a la superficie, siguió el señuelo medio metro, le metió el viaje con violencia y ¡¡no se clavó!!, repitió al metro y lo mismo y nunca más la volví a ver, debía estar jugando o tratando de meter miedo al señuelo, perdí la oportunidad de la sesión.
A dormir y a esperar que se moviera la mar.
Despues de dormir, por la tarde del martes, fuimos hasta Campelo a rapalear un rato, mar muerta, transparente, pleamar y solo cogimos una que no llegaba al kg.
Otra vez a preparar los bártulos de fondo y como esperabamos que, según la predicción se moviera la mar por la noche, decidimos ir a Doniños. De camino parecia una escena surrealista: noche cerrada, lloviendo, la carretera desprendiendo vapor, muchas curvas por el interior de bosques profundos, mucho cansancio y el preludio de otro fracaso, la canción "so payaso" de Extremoduro sonando a toda caña para animarnos, muchas ganas y poca leche, escenas ya vividas en tiempos más juveniles, en que los blancos eran el tributo que había que pagar para aprender un poco del arte, ahora, con más juicio, seleccionamos más, pero al fin y al cabo, solo un poco depende de nuestro buen hacer, el resto, por mucho que creamos saber, es aleatorio y a veces inexplicable, principalmente depende de que estén, entonces las pesca hasta mi cuñao Angel, que es un triste, tiene una mano imposibilitada y no lanza ni veinte metros (¿o precisamente por eso?)
Al llegar, nos colocamos en una meseta amplia, muy guapa, entre dos pozos, rompia algo más que la noche anterior, el tiempo fue pasando, llovió, estuvo cubierto, hizo calor, pero las chicas no hicieron acto de presencia, cambiamos de sitio a baberos con más rompiente, no había ocle, ni corriente, ni peces.
Al alba un espectáculo de luz y color, pero no ibamos a eso.
Con el fracaso una reflexión: Si hubieran estado con nosotros el hijo de Dios y el doctor Salmuera (doctor honoris causa por la universidad de Salinas en aprovechamiento de recursos maritímos) (no te mosquees Javier, saludos de un fan desconocido) ¿habrian pescado?
Si fuera así, me cortaría la coleta y me dedicaría a la fotografía, menos mal que, de momento, no puedo comprobarlo y me queda una pequeña esperanza.

lunes, 23 de junio de 2008

Este año están muy escasas...

Pues nada, que las agujitas no me salen más que de dos en dos (pa ir tejiendo, jeje.) Bueno, ahora ya Nico les perdió el miedo totalmente y les mete mano el solo :-)

El sábado de mañana saltaba algo cuando tocaba la boya en el agua, pero no picaba; resultaron ser muiles en cantidad, que al final se arrimaron, pero con el agua como un pozo y clara a más no poder, ni con sardina ni con pan, que lo veían todo... Habrá que ir a ellos específicamente algún día y guardar los boyones de las agujas hasta el año que viene, que me parece que tan dadas.

Saludos cordiales y a seguir...

domingo, 22 de junio de 2008

Revivir/Mortificar...


















UN abrazo, amigos.
Luis, un campeón; Toño, salvaste la "honra", y muy bien (ya te dije que "mentalización...")
"Tela marinera".
Fotos robaliceira, "pescadoira " costado oeste 21/06/08

Más en http://tpsk.blogspot.com

¡Cómo te pasasss, toño...! jua, jua...
video

martes, 17 de junio de 2008

Casi roballo, pero sólo "casi"...


Bueno, siguen "saliendo" de estas tan guapas. Diversión a raudales.

Lubina guapa, casi roballo, pero "casi"...con feed Shallow



Casi "o caso"...

domingo, 15 de junio de 2008

BUenos momentos y el gatín...


Nordés del malo, del de anticiclón, con aguas transparentes y, encima, poco mar...y en pleno día tampoco acompañaron loss sargos. Así todo pesqué alguno, y guapo.



EL sábado , una mañana estupenda de nordés, que afloró a su hora para combatir un incipiente mareo. Gran ambiente, como siempre, auspiciado por un patrón símpar, como Armando, un oficial a decúbito que será Pin y el que escribe, marinero de reemplazo estomacal...y había por ahí un corte de "pata negra", que no llegó a nuestro píloro, pues semejante minino se adelantó con pericia alonsina..¡Vaya con el gatín, cómo dejó el "veteao" porcino (que Patxi , con tanto esmero, seccionó de esa pata)


A fondo, con gamba y sardina, unas mojarras y breca de postín, pero pocas picadas.... El jigging, para otra ocasión, que no picaba ni las omnipresentes cabras, y encima perdimos dos williamson...




También nos dedicamos a la lubi, cómo no...nada de grandes peces, pues no estaba la mar para sueños; pero sí alguna muy bonita como la de la foto de arriba.



Ante todo...¡ Aúpa Sporting de Xixón! y ¡Puxa Asturies!, mi tierra!


lunes, 9 de junio de 2008

Más láminas, menos "talento"...

"Diplodus cervinus"
Sargo real, "Pizcuervo" sargo imperial, soldado...


"Diplodus annularis" Raspallón...

"Lithognatus mormyrus" herrera
"Oblada melanura" oblada
"Pagellus acarne" "Panchó pedrés" aligote...







domingo, 8 de junio de 2008

La Sapa: un excepcional cebo



















LA SAPA


Ya se sabe, los crustáceos...esa clase de organismos acorazados, dentro de la cual se engloban los cangrejos, y las langostas. Si nos fijamos, descubrimos que la cabeza está unida a la cavidad torácica, donde se hallan las vísceras principales; quizá el aspecto más sobresaliente sean las patas, y sobre todo las pinzas, asaz molestas en ocasiones: unas tienen función motora (pereiópodos) y parten del cefalotórax; de ellas, uno o varios pares se han desarrollado como “quelas” o pinzas, de variable grado de desarrollo; las otras (pleópodos) salen del abdomen y sirven para nadar, amén de su función protectora de las huevas.

Los cangrejos (braquiuros) a veces creemos que no tienen nada que ver con la forma de las quisquillas (macruros), por ejemplo: el caso es que los primeros han sufrido un proceso de plegamiento, que ha llevado al abdomen a cobijarse por debajo del la cabeza.

Ya que hemos llegado hasta aquí, encaminémonos en dirección a esos bloques que tapizan y dan cobertura al espigón. Con una velocidad de vértigo, unos revolucionados habitantes que nos resultan familiares: son cangrejos, decápodos, y cuando era niño les vinieron a llamar “brujas”, apelativo del ser que dio placer a tantos lances.

Pasemos a describirlo, como siempre sin abusar de las anotaciones científicas que no son –en absoluto- mi especialidad:

A poco la nombran sapa que cangreja corredora; bruja que mulata o “queima casas” en Galicia...sin valorar los calificativos con que se la conoce en Francia, a modo de ejemplo: casse-pierres, crabe noir, chinois... Si leemos en cualquier publicación “Pachyprasus marmoratus”, sabremos a ciencia cierta que se trata de ella.

El cefalotórax (“caparazón”) parece cuadrado. La coloración va desde el verde grisáceo hasta el negruzco, dependiendo de su hábitat: tal vez, los tonos tizón que presentan los grandes peñascos hayan precipitado la selección de ejemplares de capa oscura; una gradación aliviada, junto a la vecindad de algas y arenas, dan a otras sapas coloridos vistosos, pero indescifrables entre el esmeralda y el ocre.

Tal vez se pueda considerar como la especie más abundante y ubicua de cangrejo, al menos desde el punto de vista del profano observador. La encontramos en todas las localizaciones, siempre que haya soporte de piedras o cantos debajo de los cuales se refugia, entre bloques protectores de puertos, en playas compuestas de piedras, etc.

Un trepador inverosímil, por hábil y desconfiado, que se deja caer irreflexivamente cuando atisba una fuente de peligro. Dedica una época a la muda, momento en que aparece inactiva.

Es frecuente verlas en el momento en que comienza a descender el nivel de las aguas. Suelen moverse en la procura de alimento al son de las aguas, siendo este el momento más indicado para su captura, a media marea.



Moviendo grandes piedras encontraremos debajo una aceptable provisión. La sistemática consiste en echar el ojo a una zona de piedras cercana a un rincón o cualquier impedimento que suponga una barrera al escape del crustáceo. Son de una extraordinaria rapidez. Iremos levantando piedras siempre de espaldas a la orilla. De esta forma, las sapas se irán concentrando más arriba. Capturaremos las que podamos y seguro que en el tramo final tendremos agrupadas a la mayoría.



Un modo eficaz de capturar grandes cantidades, cuando deseamos emplearlas también como engodo atrayente, es el siguiente: cortando una botella de plástico de agua mineral de 1,5 litros por el extremo superior, donde se encuentra la boca. Esa porción toma forma de embudo y nos servirá como puerta de entrada. Para ello lo invertiremos, incrustándolo dentro de la botella. La parte posterior la cortaremos .a unos dos centímetros. Luego haremos dos agujeros por los que pasaremos un trozo de cuerda o nylon que sirva para aguantar el cebo, un trozo de sardina o un mejillón. Luego aplicaremos el cierre. Varias botellas así dispuestas dejadas entre los huecos de las grandes piedras, en la bajamar, serán suficientes. A efectos de permitir su localización se puede anudar una cuerda fina pasándola por todas los envases “trampa”.

Es de noche y ha comenzado el reflujo esperado. La penumbra hace confiada a la “mulata”y somos conocedores de ello. Con un esquilero será cosa fácil: se coloca entre grandes pedruscos, depositando una sardina en el centro de la red; transcurridos unos minutos (tomando la precaución de no iluminar la zona) se recoge, siendo de esperar que unas cuantas se hayan visto envueltas en el sagaz engaño.

Una variedad prácticamente similar se desarrolla en las rías, y se apresa siguiendo las misma pautas: debajo de montículos, de chapas o trozos de madera ( antiguos astilleros), en los resquicios que se habilitan en toda pared dispuesta en el curso del cauce, en misma orilla refugiadas... suelen tropezarse en gran número, lo que redunda en un modo más cómodo de captura. Con la mano izquierda se levanta una piedra y con la derecha se cogen.

Se deben tomar con precaución y los movimientos conviene que sean ágiles a fin de evitar en lo posible las dolorosas mordeduras. Dado el caso, no queda que resistir el malestar hasta que la enérgica tenaza ceda, cuando acercamos la mano siniestrada al suelo.

Se conservan de forma similar al cangrejo de arena, siendo muy resistentes. Incluso a temperaturas cercanas a los 20 º C pueden aguantar varios días. Esta peculiaridad las hace entrar a formar parte de una cabal selección de cebos.

En una caja de madera seca con algunas algas remojadas en agua de mar, tapadas y en un lugar fresco y oscuro, sobreviven hasta tres o más semanas; hablo de cajas de vino o de arcones fuera de uso.

En un cubo de plástico (siempre que perforemos en puntos sucesivos la tapa), resistirán varios días. Deberemos recordar guardarlas en un rincón fresco y a oscuras, eliminar las bajas y dispensar unas gotas de agua salada de mar.

Si contamos con el beneplácito familiar, aprovecharemos el receptáculo que está alojado en la parte baja de la nevera; ahí se habrán de consignar, procurando almacenar tal cantidad que no lleguen a amontonarse en demasía.

Asumen perfectamente la congelación: eliminamos todas las extremidades, envolvemos varias unidades en papel de aluminio...y directamente el arcón (a –18º C). Cómo no, se perderá algo frente al cangrejo fresco, pero garantizaremos, a la postre, una reserva por varios meses.

Algunas reglamentaciones establecen criterios limitantes, tales como la indicación de un cupo máximo permitido; estaremos atentos a las mismas con la observancia y respeto debidos.

Escribo en mayo y se aprecia que las hembras ( debajo del “pleón” o abdomen, que forma una ancha ventana) portan las oscuras y diminutas huevas; sería bueno hacer una excepción, dejando libres estos ejemplares, provisión que se asegura en el futuro.

Es un engodo - cebo verdaderamente efectivo, pese a lo cual pocos pescadores cuentan con este sistema para atraer sargos. Requieren -a este propósito-, una preparación previa: simplemente se procede a machacarlas, vertiendo pocas cantidades en la zona de pesca.

Una de las fases destacables en la manipulación de la sapa es el proceso que consiste en el anzuelado o ascado. Dejando de lado improvisaciones que pueden caber en este artículo, sólo resumiré las fórmulas que me han reportado éxito tanto a mí como al grupo de pescadores convecinos. Se trata de tres fórmulas, a groso modo:

- Para ejemplares medios a grandes: se desnuda de caparazón y partas, quedando el cuerpo; se hace una incisión longitudinal (se ve en la foto) separando dos porciones simétricas; introducimos una parte en anzuelo, procurando que reste fija, para lo cual lo pasamos por uno de los huecos de los artejos; hacemos lo propio con la otra mitad, dejando asomar la punta del arpón.

A posteriori se fija con hilo elástico, en casos que precisemos gran vigor en el lanzamiento; para la mayoría de ejecuciones, siempre aproximadas a la sierra y donde prevalece el sentido común y la puntería antes que la distancia de “casting”, no hará falta.


-eliminando las pinzas, se atraviesa de una a otra hendidura con un anzuelo del número (escala de Mustad) 1 al 1/0 ( puede oscilar desde el nº 4 para lábridos al nº 3/0 para lubinas), según tamaño. Este procedimiento es adecuado especialmente para sargos y lubinas, cuando se dedican a la caza en áreas donde predomina la batiente. La primordial virtud estriba en que esta presentación deja intacto al cangrejo, tal y cómo la lógica lo hubiera puesto a merced de los peces.




-Dos anzuelos en tándem. Se escinden las patas posteriores. Un arpón se introduce por una, sacando la punta por la parte ventral delantera; el siguiente toma la misma dirección, partiendo de la otra hendidura. Es idéntico proceder al que emplearemosa acertadamente con el cámbaro y ni que decir tiene que es recomendable para sapas grandes.

Armados de valor en ese risco que domina el canal, espacio donde la ilusión se torna imagen de róbalo, un 3/0 será ideal, escogiendo una cangreja en consonancia.

Pero, los pequeños lábridos sólo prenderán de un modesto número 4 al que hemos fijado un trozo de la parte carnosa interior.

En el caso que involucra a sargos y maragotas, me da por recomendar los números 1 y 1/0, en absoluto sobrepasados si deseamos capturar ejemplares respetables.

Sobre si es mejor que esté finalizado en anilla o en patilla no habrá discusión, pues no he encontrado diferencia a la hora de la picada.

Sabed una cosa: lubinas resabiadas de tanta temporada de atinado acierto esquivando artes de pesca, sucumbirán a una sapa bien ascada.

Montajes por encima del plomo, cortos si la usamos para estimular al “pinto” en la poza a nuestros pies; de una longitud creciente (a medida que las corrientes así lo determinen) si pescamos al largo, escrutando en la base de peñascos y canalizaciones más o menos alejadas.

También para la técnica conocida por “devalo”, que ya hemos repasado en anteriores ocasiones, dejando a la cangreja animarse sin contrapeso o al lo sumo con un par de perdigones, cuando la canícula.