viernes, 22 de febrero de 2008

Las Cascareiras

Hola de nuevo... pues aquí vuelvo yo para relataros mi última escapada, de esas de diez minutos corriendo, otros diez haciendo fotos, vuelta pa'rriba y al trabajo justito. Esta vez me acerqué hasta Las Cascareiras -o eso creo, espero que Carlos me confirme que esta vez acertara, porque sino va a ser que no las encuentro-. La zona es la que queda justo al este de la desembocadora de la ría de Navia, tras pasar la playa de Navia y la del Moro; de ahí hacia la derecha ya tenemos las diferentes playitas, calas y puntas de Andés y más allá la de Frejulfe, todo ello enfrentado directamente al mar (ya no a la zona de la ría). Algo así como si dijéramos el límite oriental de la Ría de Navia.

Siguiendo sabios consejos recibidos anteriormente :-), y que espero haber interpretado con corrección, llegué a una curva en la carretera donde hay una casa y un árbol al lado de un camino de monte que se adentra hacia el norte. Allí dejé el coche (hay bastante sitio, y el caserío parece estar deshabitado, vaya sitio para vivir, ¿no lo venderán barato? jeje) y empecé a andar, siempre por un camino en bastante buen estado y hacia abajo -el coche seguro que no tenía demasiados problemas, pero algún arto y toxo sí que se encuentra, así que mejor no meter nada muy nuevo por ahí-
Hacia la mitad de la bajada, mirando hacia el oeste se ve la entrada de la ría, con el ya conocido Cabo de San Agustín y el faro al fondo; se puede seguir por un sendero a la izquierda, o continuar por el que íbamos, siempre hacia abajo y al norte.
Ya bastante abajo saqué esta secuencia de tres fotos, girando de oeste a norte y donde se aprecian los bajos de la zona. Indicar que la marea estaba bajando, faltaría hora y media para que llegase a su límite inferior.
Finalmente, tras diez o quince minutos de camino andando, se llega a una especie de "rotonda" alrededor de un centro de toxo, muy cómoda y amplia para poder aparcar los vehículos en caso de decidirse a bajarlos; había tres personas pescando, que yo viese -quizás alguno salga en alguna foto, espero que no se me moleste-; debían estar en los pulpos o en las barbadas, por lo que puede apreciar desde la distancia.
Pero el buen camino, lejos de acabar en el "aparcamiento", continúa hasta la roca misma, vamos, que se baja hasta la peña sin salirse del mismo, llegando a una "arribada" de muy poca altura; justo en ese punto hice un par de fotos más, con una panorámica parecida a la anterior. En la primera se ve a la izquierda del todo la playa de la Barra de Mohías y también hacia el centro a nuestros pescadores matutinos. Fijaros en lo bajo que ya estamos y todavía "sin despeinarse"
Al llegar a este punto, y mirar hacia abajo, entendía porqué le llaman Las Cascareiras: el montón de conchas es impresionante, seguro que por ahí hay buenos sargos rondando ¿no? Claro, que el sitio es enorme ¿alguien me dice dónde me pondría para probar? ¿y cuándo? Igual con la marea arriba se meten hasta el pie de este cantil mismamente. Aunque mejillón se ve casi por todos lados, como también podeis ver en otra instantánea.
Y nada, poco más que contaros; el mar un poco movido, sonando como telón de fondo, hacía que menos volverme al curro se me ocurrieran mil "maldades" pa quedarme por allí, pero no podía ser; así que otra caminada, esta vez hacia arriba, que se nota la diferencia, y al tajo. Para despedirme con buen sabor de boca, otras perspectivas, esta vez empezando por el límite este de esta punta; para que veáis que en bajamar hay roca al aire para dar y tomar :-)