lunes, 14 de julio de 2008

CON MUCHO ESFUERZO........





En este asunto de la pesca, como en todos los ordenes de la vida, hay dos clases de individuos: los "cracks", los fuera de serie, que tienen el olfato y la experiencia suficiente como para decidir con un amplio porcentaje de posibilidades si van a triunfar (yo tengo un amigo, Anibal, capaz de sacar una lubina si tira en un prao) y los currantes como yo.

Como no dispongo de todo mi tiempo, estoy obligado a ir cuando puedo, bajo las condiciones que haya, sin casi poder elegir, aunque tratando de amoldarme a lo que me encuentro para intentar conseguir algo.

Bajo esa perspectiva, Anibal el sábado no se habria levantado a las 4 h 30´ como yo, habría mirado por la ventana y al ver que llovía se habría vuelto a la cama, no se habría metido 70 km. entre pecho y espalda para coger el alba, no habría bajado un monte durante 20 minutos, no habría aguantado el agua que me cayó por encima y me caló a pesar del capote y logicamente, no habría pescado tampoco nada, yo solo un poco, pero que me mereció la pena, vamos......

El sábado por tierras de D. Severo Ochoa y D. Carlos Redruello, cayeron un par de palomitas de 850 gramos con el feed shallow, para comerlas a la espalda y una señorita de 2,200 kg. con el Duo "del millón" para el horno y compartir con los amigos, las primeras casi sin luz y la otra cuando ya estaba a punto de marcharme, en una franja de buenas aguas lechosas que se ve en la segunda foto.

El domingo, en otro escenario majestuoso, por Caroyas, casi sin luz, me entró la que se ve en la red, de 1,600 kg. brava y retorcida, que me hizo mojarme ya que se me metió tras una roca en un canal de menos de un metro de agua y se hizo fuerte, tuve que pasar a la roca para forzarla, menos mal que iba en bañador, empezó bien el día, luego cuatro pequeñas (dos de la talla) que fueron devueltas a crecer con la promesa de que volverían de mayores.
Como veis, poca cosa para los cracks, pero yo, humildemente, me conformo, respiré aire puro, hice ejercicio, estuve libre por territorios maravillosos y si al salir hubiera tenido que pagar entrada, lo hubiera hecho con gusto (esto último no se lo digais a Solbes, no nos vaya a joder).

Peña Furada

El sábado al oscurecer fuimos a dar un paseín hasta encima del mar, y aproveché para hacer unas fotos de la zona que cae a la derecha de la playa de Navia: Peña Furada y la playa del Moro; en los dos sitios había alguna caña, supongo que preparándose para empezar la noche.
Tienen buen color, lo que pasa que precisamente por ser tan fáciles y de cómodos accesos supongo que habrá que pedir cita incluso para conseguir lanzar la caña (y no digamos nada para pescar); pero bueno, pa llevar al peque próximamente igual sirven.
Esta primera foto está sacada desde la misma playa de Navia, mirando hacia el Este; en marea baja se pasa hasta las rocas que se ven al fondo, que bordean otra playina.
Desde arriba tomé la segunda, con las mismas rocas en primer término y al fondo la zona Oeste de la playa y la desembocadura de la Ría. La escollera que se ve hacia el centro ya es la de la otra orilla, tras la que está la playa de Foxos (o la de la Barra, como le suelen llamar los de Mohías), ya en el vecino concejo de Coaña. Estos días está todo muy arenado, peazo playas que se ven.
Un poco más hacia el este llegamos a Peña Furada. En la curva de la carretera, donde comienza la bajada, ya había un coche aparcado, abajo llegué a ver una caña -que se puede ver en la primera de estas dos fotos siguientes, no sé si habría más porque no llegué al final. Supongo que tirando un poco de macizo entre esas espumas igual sele algún bichín ¿no?

Mirando más hacia el Este aparece la pequeña playa del Moro, y al fondo la zona de Las Cascareiras que ya visitamos en otras ocasiones.
Aquí también había otras tres cañas, supongo que a la espera de la ansiada lubina.
Parece una playa con bastante fondo y caída, ¿andarán por ahí?





Ya de vuelta a casa por el paseo marítimo saqué estas otras, una hacia la Ría, donde se ve la cantidad de arena acumulada que hay este año y la escollera de la zona de Coaña (tampoco andan mal de arenal) y la otra hacia La Poza, laguna existente tras la playa que queda prácticamente en seco en bajamar y se va llenando y vaciando con el agua que se filtra bajo el paseo, que digo yo que si no estaría mejor con mayores aberturas para que, al menos, se limpiase.