viernes, 18 de julio de 2008

Despiste doble y material de reserva.

Soy un hombre despistado, los que me conocen lo saben bien. No son extraños sonados despistes en todos los ámbitos de mi vida, y como no, también en la pesca.
No hace mucho madrugué un domingo, tras haber pescado el sábado un par de buenos sargos y comprobado que el mar “taba pa ellos”. A las 7 estaba en el roquedo, con las primeras luces. En una prometedora puesta estuve pensando si acceder o no, ya que había un salto que si bien no era complicado de hacer para bajar, si lo era para abandonarlo. Decidí invertir mi Noucast apuntando con el puntero (debidamente protegido con el caperuzo) hacia la roca donde debía saltar, a fin de calcular su altura. No es la primera vez que salto a una puesta sin problema, y a la hora de subir la cosa se torna bien diferente.... Mi sorpresa fue que tras haber hecho la comprobación, y mientras comenzaba a volver la caña a su posición original (puntero arriba), observé sorprendido y atónito, cómo la bobina de mi carrete se soltaba del eje, caía a la roca donde pretendía saltar, daba uno, dos botes....y caía ante mis ojos al agua, por un estrecho canalito a la derecha de la peña, sin posibilidad alguna de poder recuperarla. Me quedé quieto, mirando al frente y al agua, pensando “tiene cojones, la mar está impecable, está amaneciendo, no he echado ni una sola varada y tengo que dar por concluido el día de pesca” (obviamente no la había encajado bien en el eje del carrete, y no llevaba bobina de repuesto).
Hice unas fotos del pesquero para el recuerdo, y dije : “bueno, voy a investigar alguna postura nueva y así aprovecho algo el día” Estuve hasta las 9.30 horas en un par de sitios impecables; en el último, ya con el sol empezando a calentar, volvieron a mi cabeza pensamientos “autoflagelantes”: “cagunmimanto, cómo está hoy la mar, lo mismo no la encuentro así en mucho tiempo, y sin poder echar unas varadas” Esto es lo que más me fastidiaba, no haber tanteado siquiera un ratín para certificar que el día era de los que dan sargos. Subiendo hacia el coche, a las 10 de la mañana, se me encendió la bombilla:” osties,pero si creo que tengo el sarika ese mierdoso en el coche, con linea preparada y todo (me tocó en un sorteo, y es mal carrete). Abrí el coche y efectivamente, allí estaba. Dije :”coño, pues voy a probar y a las 12 me voy para casa, pase lo que pase”. Y pasó que sí, que sí había sargos. ¡y que picaban!. Guardé los que véis en la foto, y rompieron dos hermosos al remontarlos y no andar fino en la maniobra. Hubieran sido algunos más si hubiese pescado desde primera hora.......pero no me quejé, y desde entonces no rechazo la idea de llevar un carrete de repuesto en el coche.....¡por lo que pueda pasar!
¿lo lleváis también vosotros? Suerte a todos.

Así estaba la mar en el primer sitio:





Este es el desnivel que tenía que salvar y la roca rectangular a donde debía saltar; a la derecha se ve el agua donde fue a parar la bobina:



Puesta donde pesqué los sargos:





Bonita librea, eh?


Y este el resultado final, todo un triunfo teniendo en cuenta cómo había empezado la mañana...




Misma hora, mismo lugar

Asistir a la puesta. Bueno, es una manera. A veces, apaece alguna otra, como en la ocasión.

4,6 kilates y 75 cm de buen róbalo peleón. Suerte, pues en la laxeira se soltó (venía por una potera) pero en el pozo me metí y di con ella.


EL señuelo: SL SAkura Pink, que me está flipando...
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