domingo, 8 de marzo de 2009

Demasiado...




¿EL título? pues porque me pesan los veranos. 

Acostumbro a ver el mar, a decidir y a aplicar una técnica. Los tiempos en que madrugaba para pescar lubinas con señuelos y luego me quedaba al sargo y encima, en lugares tan complicados como algunas zonas de Ortegal o Finisterre, no sé si están finiquitados o es sólo una sensación causada por la falta de costumbre.

Fuimos Manolito y yo, con idea de lanzar cachivaches. La zona es realmente excepcional y ya bajamos en semipenumbra pues conozco el tramo y aunque bata exagerado, en los recodos internos el mar atempera muchísimo.

Y estaba fetén para la lubina. Pero deben haber encuevado estos días. Sentimos una picada y se soltó. Como quiera que el panorama era desalentador, pasamos a pescar sargos. Como dije, la zona es variable: delante, la rompiente impide cualquier intento con la boya; al abrigo, el mar para demasiado. Y estaba como de cambio con "belladas" largas y clareando. Por ello , en esta puesta , me gusta mirar con tiempo y bajar cuando hay maretón casi imposible en otras zonas.

Aún así, fuimos engañando a un buen número de preciosos sargos, que nos entretuvieron durante una jornada agotadora, la verdad.

Buena compañía con Manolito, su optimismo y empatía, y su constancia